RADIK-ALL.COM // Amén del ejercicio melancólico, sigo pensando que no hay nada que se le acerque al sonido analógico en cuanto a sonidos graves al menos, y ni hablar en los vinilos de jazz. ¿ Desaparecerá el Disco o CD como Concepto artístico ? Mp3, Mp4, Ape, Flac ... y la mar en coche serán muy prácticos, pero muchos sprefieren el soporte físico. Si perdemos eso por la inopia de las compañias que ¿"Todo lo saben"? ¿habremos dado un paso atrás en nuestra forma de concebir la manera de escuchar la música? En plena era digital, todavía existe polémica entre los DJs acerca de la calidad del sonido cuando se compara el Vinilo con el CD. Aquí un análisis objetivo de estos 2 formatos de audio:
- El CD reproduce todas las frecuencias del espectro auditivo: de 20 Hz a 20.000 Hz, mientras que el Vinilo no puede ser reproducido por debajo de los 40 hz (sufre de realimentación electroacústica) y rara vez alcanza frecuencias superiores a los 18.000 Hz debido a la gran cantidad de elementos mecánicos que intervienen en la reproducción.
- El CD se reproduce siempre con la misma calidad, puesto que los lectores láser leen información digital en forma de código binario. El Vinilo se va degradando a medida que se reproduce, puesto que una aguja va rayando el surco mientras el disco avanza. Después de ser reproducido 20 veces, la diferencia sonora es muy notoria.
- El CD no sufre ningún procesamiento extra en su reproducción; el Vinilo sufre 2 ecualizaciones para su reproducción, una de entrada y otra de salida: es la ecualización RIAA, sin ella el Vinilo no se reproduce correctamente.
- Otro punto importante es la versatilidad del formato, sobre todo para un DJ que ha de transportar su música y, en ciertas ocasiones, sus equipos de DJ. El Vinilo es pesado, y de gran tamaño. El CD, por el contrario, es pequeño y ligero.
- Casi la totalidad de los DJs de Vinilo utilizan las bandejas Technics 1200. A la hora de trabajar con el formato como DJ, hay que decir que es más difícil mezclar con CD que con Vinilo. Esto se debe a que casi la totalidad de los DJs de Vinilo utilizan las eternas Technics 1200 (y no otras) las cuales tienen una sensibilidad al tacto característica, y es la misma en cualquier bandeja de esa marca. Sin embargo, los reproductores de CD para DJ tienen una sensibilidad diferente (incluso entre modelos diferentes de la misma marca), esto quiere decir que el DJ ha de saber manejar cualquier marca y modelo que se le presente.
- El sonido del Vinilo es sonido analógico, por lo cual tiene un sonido más cálido que el CD, ya que muchos de los sonidos, por una cuestión de espacio, son recortados al momento de ser digitalizados para ser incluídos en un CD. Es decir, todas las variaciones del sonido quedan registradas en un Vinilo, pero en un CD, muchas de esas variaciones se pierden, y los sonidos pierden su "curva" natural para convertirse en una montaña cuadriculada.
- La superficie de grabación del CD, es de aluminio. Ese aluminio no puede entrar en contacto con la humedad o el calor, ya que las bacterias y los hongos se la "comen" literalmente arruinando definitivamente la grabación. El Vinilo, en cambio, puede recibir humedad, y la grabación no se inutiliza con el tiempo. Sólo le afecta un calor muy excesivo, si es capaz de derretir el Vinilo, pero eso sólo sucede con la incidencia del sol de forma directa sobre el Vinilo, o dejando el Vinilo cerca de un horno. También puede ser afectado por un rayón violento, pero eso ya es culpa de su propietario, no del Vinilo. La grabación del CD puede arruinarse con sólo dejarlo guardado en un armario.
- También al Vinilo le afecta el polvo, que lo raya, al igual que pasa con el CD. Pero en ambos casos, existen soluciones para esos rayones. Por suerte, hoy hay máquinas que sirven para pulir rayones de CDs y sofisticadas cápsulas que filtran los sonidos de rayones de los Vinilos al momento de su reproducción.
Pero, bueno, ¿que es mejor? No hay un claro ganador. Ambos tienen muy fuertes ventajas. Así que la decisión, es toda tuya.
Encontramos un artículo en Musicasa, que en realidad no nos aclaró mucho nuestras dudas, que afirma que en la práctica la calidad de sonido del cedé es superior, pero en la teoría la calidad del vinilo es superior. Lean, lean:
«El disco compacto o CD es un soporte de sonido en el que se graba digitalmente. Esto quiere decir que el sonido no pierde calidad aunque pase el tiempo siempre y cuando, claro está, el disco compacto esté bien cuidado y no tenga rayas ni arañazos. Así mismo, proporciona una calidad de sonido superior a la del vinilo.
En teoría, el vinilo tiene más calidad que el CD al ser un formato analógico, pero las partículas de polvo que se acumulan en los surcos del vinilo por muy limpio que esté producen una serie de sonidos llamados "clicks", que resultan molestos y su acumulación produce un chisporroteo, con lo que al final se pierde calidad».
En Audionirvana, Ernest Ruiz afirma que el cedé se escucha peor que el vinilo por culpa de un error de lectura llamado «jitter»:
«(...) está comprobado que el LP suena mejor que el CD. El problema básico (aunque no el único) de los CD's es un error de tiempo en la lectura de los datos denominado jitter (...).
En un CD la música está codificada como una secuencia de 1 y 0. Un pasaje de una sinfonia puede ser algo así: 110001110011100. Pero resulta que el CD no lo lee todo seguido sino que lo lee de un modo similar a este: 110...001...11001...1100 (los puntos suspensivos son pausas). Esa pausa, ese error de tiempo es el jitter.
La reproducción por lo tanto no es idéntica a la original. Si a esto añadimos el hecho de que la tasa de bits y la frecuencia de muestreo sólo llegan a 16 bits y 44,1 KHz, nos percatamos que en realidad tenemos un soporte que no es tan bueno como a primera vista parece.
El único soporte que es una copia exacta de un original y es reproducido sin error es el LP (dejando de lado ruiditos, clics y demás que no son errores inherentes al soporte en sí, sino factores externos).»
Jesús Llorente apela a la subjetividad para defender la superioridad sonora del vinilo. Es la «teoría Neil Young»:
«(...) En un Time Out de agosto, (...) se incluía la llamada teoría Neil Young. El ilustre autor norteamericano piensa que, como el CD tiene un formato digital -no es música como tal, sino sonido dispuesto en forma de códigos binarios-, podemos advertir absolutamente todos los detalles de una canción la primera vez que la escuchamos. Y, como nada se esconde a la sensibilidad del oído, el cerebro no se siente impulsado a poner el CD por segunda vez. «En realidad, no estás escuchando música -añadía-, sino códigos y dígitos, tonos y frecuencias que recrean el sonido de la música».
(...) hay una forma de probar esto: ponemos un vinilo de 180 gramos, y un CD del mismo título. En una primera escucha, tenemos la impresión de que el CD suena mejor, tal es su brillantez y claridad; poco a poco, en segundas y terceras audiciones, las preferencias se igualan, pero, al final de la sesión, un vinilo produce una menor sensación de cansancio o saturación. El sonido orgánico de un acetato es más natural.
(...) El sonido de un disco de vinilo es analógico desde la fuente hasta la salida; no experimenta cambios de onda decisivos en un buen equipo. La información sonora de un compact es, en cambio, digital. Al salir, se debe convertir nuevamente en analógica y, para ello, ha de reducir las curvas originarias de sonido a 0 y 1, con lo que se pierden matices. Quizás sea esa la razón por la que Sony/Philips lanzó la idea del reproductor de CD Super Audio, con el reclamo de que el sonido poseería "la misma calidez del vinilo"».
Si has llegado hasta aquí, es que el asunto te interesa, por lo que no debes perderte el artículo de Fernando Moraleda. Es un poco extenso y técnico, pero creo que merece la pena.
«El sonido digital del CD, es peor que el sonido analógico en ciertos aspectos de una importancia clave para conseguir en la escucha, lo que suele denominarse, naturalidad, calidez, ambiente, resolución en microdetalles, etc. Resumiendo, "musicalidad".
(...) no es el disco CD lo que esta "mal", sino el "idioma" (formato) en que se "escriben" los datos, por lo que bastaría mejorar el "idioma" para aumentar las prestaciones del CD. (...) ¿Por qué el sonido digital no es todo lo satisfactorio que se esperaba?.
Estas deficiencias del audio digital se han venido llamando error de Muestreo, que tiene que ver con la respuesta en frecuencia y por tanto con los armónicos y el timbre de los sonidos, error de Cuantificación, relacionado con la resolución y causante de distorsión. Además del "jitter" que se refiere a la sincronización de todo el "tinglado".
Empecemos por el error de cuantificación. En un sistema digital el valor de la distorsión es constante con el nivel de la señal, lo que significa que el porcentaje es inversamente proporcional al tamaño (amplitud) de la señal, mientras que en un sistema analógico el valor absoluto de la distorsión no es constante con la amplitud, de forma que el porcentaje es prácticamente constante con el tamaño de la señal. Este es el principal "talón de Aquiles" de cualquier sistema digital. Debido a esto es por lo que suele afirmarse que ningún sistema de audio digital sonará jamás mejor que su equivalente analógico.
Por tanto cuando la señal es muy pequeña, tendremos unos porcentajes de distorsión muy elevados, lo que provoca, a diferencia del analógico, que la señal en cuestión sea irreconocible. Para disminuir esta distorsión, hay que saber que un bit más de resolución, equivale a reducirla a la mitad. (...). Lo que nos lleva a considerar cual es la cuantificación mínima ideal (...) se han llegado a establecer unos valores más o menos aceptados en la industria, (...) que traducido al audio digital significa 20 bits de resolución como mínimo frente a los 16 del CD. Con estos 20 bits se (...) situaría a los sistemas digitales, globalmente por encima de cualquier medio analógico existente a nivel doméstico e igualaría, posiblemente, a los profesionales.
Pero el CD también tiene dificultades debidas a una escasa frecuencia de muestreo. La reconstrucción de la forma de una onda, en la codificación digital del CD, es algo parecido a querer definir gráficamente una circunferencia con solo tres puntos unidos por rectas, el resultado obvio es un triangulo no una circunferencia. Para aproximarse a dicha circunferencia hace falta una cantidad mínima de puntos que podría ser de 8 (octógono), para una reproducción minimamente aceptable. Esto equivale, en el CD, a aumentar la frecuencia de muestreo. (...) son necesarias un mínimo de 8 muestras por ciclo, es decir, 160.000 muestras por segundo. El cuádruple del CD.
Además de lo explicado hasta ahora, no hay que olvidar un problema que es común a todos los sistemas de transmisión digital, y que se llama "jitter", que es una desincronización del flujo de datos digitales.
La acción combinada de estos defectos (...) produce lo que se ha dado en llamar, "sonido digital", con los atributos de: frío, sin alma, metálico, agresivo, áspero, etcétera. Me atrevería a decir, aún a costa de ser subjetivo, que el error de cuantificación causa la desaparición de los detalles más sutiles de la música (los de más débil amplitud, y por tanto afectados por la distorsión), que proporcionan esa sensación de ambiente y alma en la interpretación.
Por otro lado el error de muestreo es el culpable de cierta uniformidad "metálica" de los timbres altos y posiblemente también de la falta de calidez de las frecuencias bajas. Y por último los aspectos relacionados con la aspereza y agresividad tienen, siempre según mi opinión personal, su origen en el jitter y la acción conjunta de los otros dos.

«El disco compacto o CD es un soporte de sonido en el que se graba digitalmente. Esto quiere decir que el sonido no pierde calidad aunque pase el tiempo siempre y cuando, claro está, el disco compacto esté bien cuidado y no tenga rayas ni arañazos. Así mismo, proporciona una calidad de sonido superior a la del vinilo.
En teoría, el vinilo tiene más calidad que el CD al ser un formato analógico, pero las partículas de polvo que se acumulan en los surcos del vinilo por muy limpio que esté producen una serie de sonidos llamados "clicks", que resultan molestos y su acumulación produce un chisporroteo, con lo que al final se pierde calidad».
En Audionirvana, Ernest Ruiz afirma que el cedé se escucha peor que el vinilo por culpa de un error de lectura llamado «jitter»: «(...) está comprobado que el LP suena mejor que el CD. El problema básico (aunque no el único) de los CD's es un error de tiempo en la lectura de los datos denominado jitter (...).
En un CD la música está codificada como una secuencia de 1 y 0. Un pasaje de una sinfonia puede ser algo así: 110001110011100. Pero resulta que el CD no lo lee todo seguido sino que lo lee de un modo similar a este: 110...001...11001...1100 (los puntos suspensivos son pausas). Esa pausa, ese error de tiempo es el jitter.
La reproducción por lo tanto no es idéntica a la original. Si a esto añadimos el hecho de que la tasa de bits y la frecuencia de muestreo sólo llegan a 16 bits y 44,1 KHz, nos percatamos que en realidad tenemos un soporte que no es tan bueno como a primera vista parece.
El único soporte que es una copia exacta de un original y es reproducido sin error es el LP (dejando de lado ruiditos, clics y demás que no son errores inherentes al soporte en sí, sino factores externos).»
Jesús Llorente apela a la subjetividad para defender la superioridad sonora del vinilo. Es la «teoría Neil Young»:
«(...) En un Time Out de agosto, (...) se incluía la llamada teoría Neil Young. El ilustre autor norteamericano piensa que, como el CD tiene un formato digital -no es música como tal, sino sonido dispuesto en forma de códigos binarios-, podemos advertir absolutamente todos los detalles de una canción la primera vez que la escuchamos. Y, como nada se esconde a la sensibilidad del oído, el cerebro no se siente impulsado a poner el CD por segunda vez. «En realidad, no estás escuchando música -añadía-, sino códigos y dígitos, tonos y frecuencias que recrean el sonido de la música».
(...) hay una forma de probar esto: ponemos un vinilo de 180 gramos, y un CD del mismo título. En una primera escucha, tenemos la impresión de que el CD suena mejor, tal es su brillantez y claridad; poco a poco, en segundas y terceras audiciones, las preferencias se igualan, pero, al final de la sesión, un vinilo produce una menor sensación de cansancio o saturación. El sonido orgánico de un acetato es más natural.
(...) El sonido de un disco de vinilo es analógico desde la fuente hasta la salida; no experimenta cambios de onda decisivos en un buen equipo. La información sonora de un compact es, en cambio, digital. Al salir, se debe convertir nuevamente en analógica y, para ello, ha de reducir las curvas originarias de sonido a 0 y 1, con lo que se pierden matices. Quizás sea esa la razón por la que Sony/Philips lanzó la idea del reproductor de CD Super Audio, con el reclamo de que el sonido poseería "la misma calidez del vinilo"».
Si has llegado hasta aquí, es que el asunto te interesa, por lo que no debes perderte el artículo de Fernando Moraleda. Es un poco extenso y técnico, pero creo que merece la pena.
«El sonido digital del CD, es peor que el sonido analógico en ciertos aspectos de una importancia clave para conseguir en la escucha, lo que suele denominarse, naturalidad, calidez, ambiente, resolución en microdetalles, etc. Resumiendo, "musicalidad".
(...) no es el disco CD lo que esta "mal", sino el "idioma" (formato) en que se "escriben" los datos, por lo que bastaría mejorar el "idioma" para aumentar las prestaciones del CD. (...) ¿Por qué el sonido digital no es todo lo satisfactorio que se esperaba?.
Estas deficiencias del audio digital se han venido llamando error de Muestreo, que tiene que ver con la respuesta en frecuencia y por tanto con los armónicos y el timbre de los sonidos, error de Cuantificación, relacionado con la resolución y causante de distorsión. Además del "jitter" que se refiere a la sincronización de todo el "tinglado".
Empecemos por el error de cuantificación. En un sistema digital el valor de la distorsión es constante con el nivel de la señal, lo que significa que el porcentaje es inversamente proporcional al tamaño (amplitud) de la señal, mientras que en un sistema analógico el valor absoluto de la distorsión no es constante con la amplitud, de forma que el porcentaje es prácticamente constante con el tamaño de la señal. Este es el principal "talón de Aquiles" de cualquier sistema digital. Debido a esto es por lo que suele afirmarse que ningún sistema de audio digital sonará jamás mejor que su equivalente analógico.
Por tanto cuando la señal es muy pequeña, tendremos unos porcentajes de distorsión muy elevados, lo que provoca, a diferencia del analógico, que la señal en cuestión sea irreconocible. Para disminuir esta distorsión, hay que saber que un bit más de resolución, equivale a reducirla a la mitad. (...). Lo que nos lleva a considerar cual es la cuantificación mínima ideal (...) se han llegado a establecer unos valores más o menos aceptados en la industria, (...) que traducido al audio digital significa 20 bits de resolución como mínimo frente a los 16 del CD. Con estos 20 bits se (...) situaría a los sistemas digitales, globalmente por encima de cualquier medio analógico existente a nivel doméstico e igualaría, posiblemente, a los profesionales.
Pero el CD también tiene dificultades debidas a una escasa frecuencia de muestreo. La reconstrucción de la forma de una onda, en la codificación digital del CD, es algo parecido a querer definir gráficamente una circunferencia con solo tres puntos unidos por rectas, el resultado obvio es un triangulo no una circunferencia. Para aproximarse a dicha circunferencia hace falta una cantidad mínima de puntos que podría ser de 8 (octógono), para una reproducción minimamente aceptable. Esto equivale, en el CD, a aumentar la frecuencia de muestreo. (...) son necesarias un mínimo de 8 muestras por ciclo, es decir, 160.000 muestras por segundo. El cuádruple del CD.
Además de lo explicado hasta ahora, no hay que olvidar un problema que es común a todos los sistemas de transmisión digital, y que se llama "jitter", que es una desincronización del flujo de datos digitales.
La acción combinada de estos defectos (...) produce lo que se ha dado en llamar, "sonido digital", con los atributos de: frío, sin alma, metálico, agresivo, áspero, etcétera. Me atrevería a decir, aún a costa de ser subjetivo, que el error de cuantificación causa la desaparición de los detalles más sutiles de la música (los de más débil amplitud, y por tanto afectados por la distorsión), que proporcionan esa sensación de ambiente y alma en la interpretación.
Por otro lado el error de muestreo es el culpable de cierta uniformidad "metálica" de los timbres altos y posiblemente también de la falta de calidez de las frecuencias bajas. Y por último los aspectos relacionados con la aspereza y agresividad tienen, siempre según mi opinión personal, su origen en el jitter y la acción conjunta de los otros dos.

(...) Con todo esto, queda claro que un sistema capaz de superar estas deficiencias debería disponer de un margen dinámico de 120 dB o más y una banda pasante de 80.000 hertzios o más. Es esperanzador que los nuevos formatos en liza para sustituir al CD cumplen sobradamente estas especificaciones. Falta por ver cual de los dos sistemas (SACD y DVD-A) consigue implantarse. Al respecto es interesante señalar una ligera ventaja del SACD en cuanto a la naturalidad de su sonido, referenciada por algunos expertos internacionales.. Aunque se trata de diferencias mínimas, ya que por contra, el DVD-A compensa el tema de la distorsión con una mayor resolución de amplitud (de 24 bits, mientras que la del SACD equivale a 20 bits).»
No todo está perdido para el cedé, en Ciencia 15 afirman que el sonido del cedé es mejor que el del vinilo:
«(...) El vinilo no es capaz de grabar hasta 20 Khz el CD hasta 22 Khz. El vinilo no es capaz de separar los dos canales estéreo con la misma nitidez que lo hace el CD. En el CD son dos canales separados, en el vinilo, sólo hay una aguja lectora y vibra en vertical para un canal y en horizontal para otro; pero es una lectura mecánica. Es imposible que al leer -pongamos por caso una vibración vertical- no vibre un poco en el horizontal. Es una aguja mecánica: un diamante. Es decir, los canales se mezclan.
El vinilo se lee con una aguja de diamante. Al pasar por encima de la pista, no sólo vibra, también desgasta la pista. Lo primero que se carga son las altas frecuencias. Sólo con una lectura ya ha perdido las frecuencias más altas. El Cd lo lee un láser. La lectura no es destructiva, se puede leer cuantas veces se quiera.
En el vinilo el margen dinámico -los decibelios que hay entre en sonido cero y el más alto- es mucho menor que en el CD. Todo ello significa que el sonido del CD es mejor que el del vinilo.»
En fin, pues después de leer todos estos artículos, resulta que estoy más confuso que antes de empezar, y lo que es peor de todo, que no sé si suena mejor un vinilo o un cedé. A ver si al final van a sonar igual (de mal)...
Otras opiniones anónimas:
El tamaño es importante (1): cuando compras el vinilo, te vas de la tienda con la sensación de haber gastado tu dinero en un objeto importante. Ocupa bastante sitio en tu estantería y siempre me ha gustado que la música, además de tiempo, ocupe espacio. Y que haya que cuidarla para poder disfrutar de ella.
Llegas a casa, sacas el disco, la funda interior puede ser de plástico o de papel, dejas la carpeta y la hoja interior ocupando toda la mesa, lo miras por una cara, le das la vuelta, y observas los surcos de las canciones. No todos son iguales, y puedes calcular a ojo el tiempo de los temas por la anchura. Puedes ver las canciones. Unos discos son más gordos que otros y pesan más o menos y son más o menos flexibles. También puede ser que los surcos finales del disco estén diseñados para que la aguja se quede dando vueltas, o para que llegue al tope y se quite sola. Interesante. Y divertido.
El arte de acertar con la aguja justo en el espacio entre dos temas debería haber sido incluido como deporte olímpico. Se puede hacer totalmente a mano (se necesita práctica) o bien dejando la aguja levantada entre los dos temas y haciéndola bajar con la palanca indicada.
No todo está perdido para el cedé, en Ciencia 15 afirman que el sonido del cedé es mejor que el del vinilo:
«(...) El vinilo no es capaz de grabar hasta 20 Khz el CD hasta 22 Khz. El vinilo no es capaz de separar los dos canales estéreo con la misma nitidez que lo hace el CD. En el CD son dos canales separados, en el vinilo, sólo hay una aguja lectora y vibra en vertical para un canal y en horizontal para otro; pero es una lectura mecánica. Es imposible que al leer -pongamos por caso una vibración vertical- no vibre un poco en el horizontal. Es una aguja mecánica: un diamante. Es decir, los canales se mezclan.
El vinilo se lee con una aguja de diamante. Al pasar por encima de la pista, no sólo vibra, también desgasta la pista. Lo primero que se carga son las altas frecuencias. Sólo con una lectura ya ha perdido las frecuencias más altas. El Cd lo lee un láser. La lectura no es destructiva, se puede leer cuantas veces se quiera.
En el vinilo el margen dinámico -los decibelios que hay entre en sonido cero y el más alto- es mucho menor que en el CD. Todo ello significa que el sonido del CD es mejor que el del vinilo.»
En fin, pues después de leer todos estos artículos, resulta que estoy más confuso que antes de empezar, y lo que es peor de todo, que no sé si suena mejor un vinilo o un cedé. A ver si al final van a sonar igual (de mal)...
Otras opiniones anónimas:
El tamaño es importante (1): cuando compras el vinilo, te vas de la tienda con la sensación de haber gastado tu dinero en un objeto importante. Ocupa bastante sitio en tu estantería y siempre me ha gustado que la música, además de tiempo, ocupe espacio. Y que haya que cuidarla para poder disfrutar de ella.
Llegas a casa, sacas el disco, la funda interior puede ser de plástico o de papel, dejas la carpeta y la hoja interior ocupando toda la mesa, lo miras por una cara, le das la vuelta, y observas los surcos de las canciones. No todos son iguales, y puedes calcular a ojo el tiempo de los temas por la anchura. Puedes ver las canciones. Unos discos son más gordos que otros y pesan más o menos y son más o menos flexibles. También puede ser que los surcos finales del disco estén diseñados para que la aguja se quede dando vueltas, o para que llegue al tope y se quite sola. Interesante. Y divertido.
El arte de acertar con la aguja justo en el espacio entre dos temas debería haber sido incluido como deporte olímpico. Se puede hacer totalmente a mano (se necesita práctica) o bien dejando la aguja levantada entre los dos temas y haciéndola bajar con la palanca indicada.
El tamaño es importante (2): Te sientas, te pones los cascos, y empiezas a escuchar el álbum. Coges la carpeta, que es lo bastante grande como para ocupar un campo de visión suficiente como para hacer que te metas aún más dentro del espíritu del disco. En un momento estás absorto, hipnotizado, y te empapas de la música como una esponja.
Lo echo de menos..." (Joaquín Meseguer, 29/03/2006)
Fuente:
Lo echo de menos..." (Joaquín Meseguer, 29/03/2006)
Fuente:
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